No quiero un año perfecto, quiero un año vivido
- Nuria S.

- hace 6 días
- 1 Min. de lectura
Propósitos con alma para quienes ya hemos vivido
Despedí el año en el desierto.
Silencio. Arena. Cielo infinito.
Y algo se recolocó por dentro.

Allí entendí que no todo es correr, ni proponerse mil cosas, ni empezar fuerte.
A veces empezar bien es parar.
Escuchar.
Cerrar con cariño… y abrir sin miedo.
Desde esa experiencia me hablo así:
2026 no va de exigirme más.
Va de cuidarme mejor.
Si no tengo claro qué quiero, me doy permiso.
Si solo quiero estar tranquila, también.
Si mi mayor logro es no machacarme tanto… voy por el buen camino.
El desierto me recordó algo simple y poderoso:
👉 lo importante es compartir el camino
👉 no hace falta ir sola
👉 la vida pesa menos cuando se vive en tribu
Por eso sigo creando espacios, encuentros y aventuras.
Porque sé lo que pasa cuando compartimos momentos de verdad.
Este año me prometo:
escucharme más
reírme más
vivir con más alma.
Y si algún día dudo, me recuerdo esto:
no he venido a demostrar nada, he venido a vivir.
Si este texto te resuena, ya sabes por qué.
Aquí seguimos.
Juntas y juntos.
Con experiencia, humor y ganas.
— Nuria Menesteo ✨




Comentarios