Propósitos con alma para quienes ya hemos vivido Despedí el año en el desierto. Silencio. Arena. Cielo infinito. Y algo se recolocó por dentro. Allí entendí que no todo es correr, ni proponerse mil cosas, ni empezar fuerte. A veces empezar bien es parar. Escuchar. Cerrar con cariño… y abrir sin miedo. Desde esa experiencia me hablo así: 2026 no va de exigirme más. Va de cuidarme mejor. Si no tengo claro qué quiero, me doy permiso. Si solo quiero estar tranquila, también. Si m