Me cansé de que señalaran mis errores.
- Nuria S.

- 26 feb
- 2 Min. de lectura
Y estoy aprendiendo a rodearme de quienes construyen.

Hay algo que me duele…
y lo veo mucho.
La gente señala.
Con el dedo.
Con la palabra.
Con la mirada.
Señalan errores.
Señalan debilidades.
Señalan fracasos.
Pero casi nadie se sienta al lado del que tropieza para decirle: “Ven, que te ayudo a levantarte.”
Es curioso…
Criticar es rápido.
Acompañar lleva tiempo.
Y el tiempo hoy parece más caro que la empatía.
Muchas veces veo cómo se habla del débil…
pero pocos se preguntan qué necesita para fortalecerse.
Se habla del que se equivoca…
pero casi nadie se ofrece para enseñar el camino correcto.
Se comenta el mal…
pero cuesta mostrar la belleza del bien con el ejemplo.
Y en la soltería esto duele especialmente.
Porque cuando estás solo, sola …
las críticas pesan el doble.
Y el silencio pesa aún más.
Por eso este club, no nació para señalar.
Nació para sostener.
Aquí no venimos a juzgar historias.
Venimos a crear nuevas.
Aquí no se critica la herida.
Se acompaña el proceso.
Porque todos, absolutamente todos, hemos sido débiles alguna vez.
Y todos hemos necesitado una mano que no nos apunte… sino que nos impulse.
La soltería después de los 50 no es un fracaso. Es una etapa de criterio. De aprender a no quedarte donde te señalan y empezar a rodearte de quienes construyen contigo.
Si alguna vez te sentiste señalado…quiero que sepas algo: No estás roto. Estás en construcción.
Y aquí, en este rincón molón de la vida, no miramos tus fallos. Miramos tu potencial.
Porque cuando en vez de señalar… fortalecemos,
cuando en vez de criticar… acompañamos,
cuando en vez de hablar… hacemos comunidad…
pasan cosas bonitas.
Y eso, querida vida,
sí que cambia destinos 💛
Y eso es lo que hace que este club sea distinto.
No es ocio.
Es refugio.
Es impulso.
Es tribu para los que ya están cansados de que les apunten… y quieren que les abracen.





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